Gasolina: Una realidad desfavorable para Venezuela

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Inmensas colas, gente empujando carros, 12 horas invertidas y en ocasiones hasta días, gente durmiendo dentro de los carros para intentar el día siguiente echar gasolina.

Es una realidad impresionante que se vive en nuestro país principalmente en la Región Andina y Occidental. Desde Barquisimeto ya cuesta poder surtir los tanques de los carros.

Solo un madrugonazo le garantiza a los habitantes de estas tierras maravillosas poder subsistir con un sistema de regulación del combustible.

Gasolina
Foto vía: www.descifrado.com

Al salir del estado Lara ya la situación empeora, el estado Trujillo es un nido de bidones, pimpinas y peroles PDV que son llenados sin ninguna restricción por parte de las autoridades, haciendo que las inmensas colas para los habitantes con carros particulares sean interminables.

El turista pasa trabajo, viaja con el miedo de sentirse sin gasolina, varados en carreteras largas y oscuras que son aparentemente desconocidas.

En el estado Mérida existe la misma regulación de gasolina por lo que las colas son el pan nuestro de cada día.

Cuando se llega al estado Táchira se puede fácilmente entrar en pánico, un tanque con menos de dos cuartos ya es un infarto seguro.

Al pasar el pueblo de Colón, Coloncito y entrar a La Fría se visualizan unas largas colas que uno no entiende de que se trata hasta que ruedas un minuto y vez al final una bomba de gasolina.

En la autopista vía San Cristóbal se encuentran varias gasolineras baldías que cobran vida por ratos, algunas gandolas de PDVSA llegan cada dos días o interdiariamente para brindarle una esperanza a los habitantes de las zonas aledañas, o al menos a los que logran llegar a la surtidora, algunos se quedan por el camino, viéndose obligados a comprar un pimpina de 20 litros a 500 mil Bolívares, un poco más del 50% del sueldo mínimo actual.

Además, el sistema por chip que se presenta en varios estados deja mal a más de un habitantes, ya que sólo se les permite echar dependiendo del cupo que le es asignado dependiendo el tipo de vehículo, por ejemplo, a los turistas se les entrega un chip temporal que le permite echar aproximadamente 35 litros 4 veces en un periodo de 15 días, en conclusión, no se puede pasear.

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